Obra Intitulada por Xchell Uzumazint
15/ENERO/2027
En cada palabra un sacrificio, una ofrenda de dolor y sangre.
Niyohui. Niyehua. // Sí soy. Sí existo.
Hago constar que yo soy Usumacinta del pasado, espero que la yo del futuro les diera una breve y amistosa introducción en está, mi humilde y libre creación de las ideas derramadas entre ustedes y yo en el tiempo que nuestros corazones se encuentren, será perfecto.
Hoy, a 15 días del mes de enero del año 2028, poco después del mediodía, hora del centro de México, recibí un mensaje vía whatsApp:
Hola Usumacinta! Soy Matías.
Te escribo de parte de G., me pasó tu contacto porque estoy haciendo una investigación en pedagogía y género y estoy buscando personas adultas con identidades no normativas que quieran participar de la investigación.
Después:
Mi objetivo es construir historias de vida para dar cuenta como influye la escolarización normada en la construcción de una identidad no normativa (trans/ transNB etc)
Mi expectativa a la fecha es que me encantará recibirle en mi hogar, no sé explicar por qué, pero escucharle me ha hecho recordar amistades de tierras lejanas al ombligo de la luna.
Me detengo a pensar que vivo una utopía, porque de ser otra, ya no estaría.
25 días del mes de febrero del mismo año, 2029, me detengo un momento para hacer lectura de mi Usumacinta del pasado, hace ya más de un mes y un año desde ese primer contacto entre ustedes y yo desde el cerro del viento en tierras aztecas, ecatepequenses y ustedes, la otredad, fuera del orgullo mexiquense.
Me gustaría comenzar ofreciendo una disculpa por no preparar la breve y amistosa introducción de está, mi ya no tan humilde, pero siempre libre creación de las ideas derramadas entre ustedes y yo, en el tiempo que nuestros corazones se encuentren.
Nada ha sido escrito al azar en la historia de nuestro transitar, por eso te comparto que tengo a la mano al menos 5 cómplices autorxs que me ayudaran a dar paso y sendero a las ideas que podrían ayudar a encontrar esa utopía lejos de los sistemas actuales.
La invitación es cuestionar la sociedad que nos educó y no solo esa, la que hoy nos educa, está misma que se mantiene presidida por la primera mujer presidenta, Claudia Sheimbaum que llegó impulsada por el partido político de izquierda fundado oficialmente por Andrés Manuel López Obrador durante el 2014, MORENA (Movimiento Regeneración Nacional)
Hoy mismo, este día especialmente desolador, le respondo cerca de las 10 de la noche y casi inmediatamente me envía un audio respuesta explicando que es un doctorante y que se encuentra realizando una investigación que prácticamente consta de tres o cuatro entrevistas y que culmina con la opción de incluir una utopía artística. Yo me emociono porque amo la academia y su investigación, así que me da aliento de vida para vernos por primera vez el día 21 de enero del 2027, sé que todo marchará bien hasta ese día.
En el territorio conocido como los Estados Unidos Mexicanos// Mexihco// Ombligo de Luna, tenemos el honor, el privilegio y también la particularidad de estar gobernadxs por la primer presidenta al liderazgo de su periodo presidencial, comandanta suprema y representante internacional de la soberanía adquirida en el territorio de Abya Ayala, reconocido como el Estado Nación de México.
México, una creación humana resultado de una serie de acciones, ideas y experiencias con la que una diversidad de actores le dieron nombre, ser y sentido a un territorio y a las personas que lo habitamos o algo parecido expresó Francisco Quijano, algo que suscribo con el corazón hasta hoy.
Según la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género realizada en 2026 por el INEGI en México y que se repetirá este año 2030 (renovada y aumentada), al menos 7.9 mil millones de personas de 15 años o más nos identificamos como personas trans, el 65% de las personas trans binarias y no binarias fueron asignadas mujeres al nacer.
En primera instancia me gustaría compartir con ustedes una conversación que sedió (causalmente) durante diciembre del 2023, esos días tuve el honor de impartir un taller sobre el sesgo cissexista y de compartir una ponencia magistral con Lu una
mujer maya que se encuentra en el exilio solo por ser quien es. Lu, inicio aquella tarde tan aleccionadora diciendo algo parecido a lo siguiente:
— Hola a todas, buenas noches. Antes de empezar quisiera compartir lo contenta que me siento de que tengamos este tipo de diálogos súper urgentes. Cuando tuvimos nuestra primera plática con Em y con las compañeras que hacen posible este esfuerzo, de alguna manera establecimos que era importante poder tratar de sentar algunas bases sobre cómo el autoritarismo va conectado de alguna manera, y cómo las dictaduras militares y políticas y los gobiernos tienen mucho que ver con muchas de las formas en las que nosotrxs como sociedades hemos crecido como personas, como mujeres, como diversidades, y ésto nos parecía sumamente importante. Obviamente yo como una mujer indígena de Iximulew, he traído algunas reflexiones como puntos de referencia, mismas que he encarnado, que he vivido, que me pasan por el cuerpo. Creo que ese es nuestro lugar de enunciación, el lugar desde donde hablamos es algo que básicamente nos atraviesa.
Yo soy una mujer k’iche’ de 33 años, vengo de un pueblo conocido como Guatemala
-Guatemala es obviamente el nombre colonial impuesto de este territorio-. Vengo de una de las más grandes civilizaciones que han habido en la historia de la humanidad, que es el mundo que los antropólogos rusos denominaron mayas, vengo de este árbol de civilización del mundo k’iche’. Creo que es importante decir, como un antecedente, que vengo de un pueblo indígena organizado, que tiene una organización indígena que existe desde antes de la organización de los Estados-Nación y de las falsas independencias que nos han querido hacer creer en todo el continente -eso de que después de la Colonia viene la Independencia ya lo hablaremos más adelante-. Además, también vengo de una relación y de un trabajo que tuve en mi territorio, viviendo en Totonicapán, cerca de los 21 años de vida, y en esa práctica cotidiana, con un trabajo fuerte de reforestación y conservación de una de las áreas de recargas hídricas más importantes de toda Mesoamérica en el bosque comunal de Totonicapán, que es administrado por los pueblos indígenas, donde han nacido y nacen muchos de los ríos más importante de toda la región que van a México y que además surten de agua uno de los proyectos hidroeléctricos más importantes del sur que abastece de energía a México.
Es un poco de esas interconexiones, como un antecedente referencial e histórico, relacionando también con esta identidad nacional y con estas fronteras que nos han dividido. Totonicapán -que es un nombre impuesto desde la Colonia que hubo en nuestro territorio, para quienes no sepan vamos a hablarlo de alguna manera más adelante- es un nombre en náhuatl, y el nombre originario de mi pueblo es Chuimekena´ que es en k’iche’ y significa “lugar sobre el agua caliente”. Creo que esos serían los antecedentes.
Voy a tratar de tener un hilo conductor de por qué yo conecto el colonialismo y el autoritarismo como parte de estas prácticas violentas, dictatoriales, en las que vivimos hoy en día y que, lamentablemente, los seres humanos no hemos logrado superar. Sobre todo las élites, para seguir... digamos que son bastante poco creativas, diría yo, inclusive a la hora de reprimir, porque siguen utilizando las mismas prácticas coloniales.
Antes de dar inicio, me gustaría igual preguntar si hay alguien acá que quisiera compartir algún un hito sobre qué creen que es lo colonial. Si alguien sabe qué es la colonia, me gustaría escucharles.
—Yo no he estudiado nada de historia formalmente, aunque sí me gustaría en algún momento en mi vida, pero lo que pienso es un poquito con lo que nos comentaba, creo que es un proceso impuesto a un grupo de personas para poder dominarles o conquistarles, como un proceso de dominación, de poder.
—Efectivamente.— continuó Lu. —Para empezar creo que lo que Usumacinta nos ha compartido es básicamente lo que es. Vamos a discutirlo si quieren, podemos empezar.
Un antecedente importante que a mí me parecería fundamental, para empezar, es que ha habido como una soberbia de Occidente y de Europa, digamos, de creer que nuestras vidas y nuestras existencias comenzaron con su proceso, y quería mostrarles este mapa, porque es un mapa de cómo estábamos organizadas antes del proceso colonial, y me gustó mucho porque además de lo multicolor y diverso que es, podemos entender de alguna y mejor manera cómo estábamos organizadas. Si nos damos cuenta, ésto es básicamente todo el camino de la organización comunitaria, de la autonomía de los pueblos, que sabemos cuántos eran los pueblos que habitaban, que eran muchos más.
En Guatemala, en el mundo maya, había más de 100 pueblos, más de 100 lenguas. Aquí podemos ver algunas de las descripciones. Creo que es importante tener idea de los pueblos. Algo muy importante, que para mí es fundamental en cuánto al proceso colonial, es que nosotros teníamos ya nuestros propios conflictos, nuestras propias formas de organizarnos, nuestros propios procesos de dominación. Es decir, nosotros como pueblos originarios no conocimos la violencia con el hito colonial, porque obviamente es eso que compartió le compañere. Es decir, el proceso colonial es un hecho histórico de dominación territorial, social, política y que académicas y académiques han denominado como el epistemicidio; ese hecho que nos permitió encontrarnos en esta problemática en que nos encontramos hoy. Es que no se puede analizar el continente actual y las problemáticas que estamos viviendo sin analizar los conflictos previos a la Colonia y el hecho colonial como tal. Algo importante para mí es lo simbólico que ha quedado permeado en el imaginario
colectivo que va conectado, obviamente, con las dictaduras, con el autoritarismo y con esas relaciones verticales, que es un poco de lo que queremos hablar.
[Señala la imagen de un mapa con los pueblos nativos antes de la Colonia, al menos 200 calpulli en el Valle de México, incluyendo el Mexica o Azteca].
Este es un zoom del mapa, que es un poco lo que quería que viéramos. Estábamos organizados y existíamos de esta manera. Algo que siempre me ha hecho sentir muy orgullosa es decir que yo vengo de esta civilización, del mundo maya que se dividía, que viene de los olmecas, y que de alguna manera era transfronteriza y no respondía a esa identidad nacional que se nos dio impuesta -eso ya más en el 1800 A.N.E, en estas independencias que tanto nos han vendido desde estos discursos más oficiales-. Yo creo que eso es algo importante porque obviamente lo que se exportó, además de esas formas de ver a través del cristianismo, a través del pensamiento y a través de cómo Occidente viene a este territorio, son ideas de pensamiento desde la dominación de los cuerpos, de la diversidad, de la comida, etc. Entonces, es algo que ha quedado instalado y que se ha ido perpetuando de manera contundente desde hace 531 años y no se ha detenido, y por eso es que nos parece importante entender por qué regímenes autoritarios, por qué dictaduras en nuestros continentes…
En realidad, desde este hecho se ha venido generando un bucle del cual no podemos salir, y obviamente es entender que Occidente nos trajo lo mejor de lo mejor de lo mejor, y además de todas esas prácticas ignorantes que venían arrastrando de toda la época del oscurantismo en Europa -que es algo también que me parece importante entender: todo el tema de la Inquisición y la violencia, la Inquisición y la violencia y el cristianismo y la persecución de los cuerpos diversos y las mujeres, etc.-, es algo que además de tener un carácter patriarcal, inquisidor, viene a comportarse de manera contundente en la implementación de la limpieza social que hay en nuestros territorios, porque no se puede denominar de otra manera. O sea, además de exportar personas y promover las tratas de personas mundiales -básicamente, a mayor escala que ha vivido la época de la humanidad-, además de cometer los genocidios más grandes que ha vivido la humanidad, ni siquiera sólo una parte sino la humanidad entera, creo que es parte importante de estas prácticas.
Pero justo quedó algo muy importante que a mí me parece vital: el tema de la religión, el tema de una imposición de forma de vida... si vemos -como bien dicen las compis de Hackeo Cultural, todo mapa es político- en el mapa que les muestro [señala el mapa otra vez] ,la distribución de nuestro territorio cambia absolutamente en el caso de nuestro continente, de Abya Yala.
Esos multicolores que vimos al inicio han cambiado aquí, y quienes se quedaron con mayor control de toda la parte que está en verde es España, y dentro de esta
misma hubo una redistribución colonial importante, por ejemplo con el tema de cuáles eran los Virreinatos -eran Perú, México y Argentina los más prominentes- y las Capitanías Generales, y esto tiene mucho que ver con cómo estamos distribuidos actualmente.
Obviamente el territorio no era reconocido como México sino que era el territorio Azteca-Mexica y varias de las colindancias que este tenía. Pero los españoles llegaron y dijeron, “ésto es de mi dominio, es mi Reino y lo voy a redistribuir”. Si vemos, hay un cambio de ese mapa diverso multicolor que teníamos arriba a cómo se ha distribuido en este momento y, además, eso es la imposición de un sistema que va mucho más allá, que es además de la dominación de los cuerpos físicos, la dominación de los cuerpos mentales y biológicos y demás, que es lo que denominan las compañeras como el epistemicidio; tratar de borrar y exterminar pueblos enteros, y voy a traer yo, inclusive, mi forma de vida.
Hay otra cosa que me parece importante, aquí está justo este mapa que es como quedó distribuido después de este hecho. Un poco podemos ir encontrando ya algunas cuestiones de nombres de algunos territorios. También es necesario entender cómo era el país que colonizó. Digamos que para entender el proceso colonial, también hay que entender el país que colonizó. O sea, ¿por qué Brasil tiene esa dinámica? porque Portugal y las relaciones, y la situación sociohistórica y política que estaba viviendo responden a ciertas cuestiones. Y España vivía otras cuestiones y por eso era que traían estas prácticas, digamos, un poco para ir entendiendo cómo fue que se fueron distribuyendo, según ellos, el territorio.
En esta imagen me parece súper importante y fundamental esta disposición de la distribución de la sociedad, el sistema que se denomina hasta hoy en día como castas en toda Guatemala y el Abya Yala, y obviamente hubieron cientos de castas, pero estas que se ven acá [muestra una imagen con pirámide en cuya base está la población negra/esclavizada con 6%, le siguen indígenas con 43%, mestizos/criollos 23% y españoles 27%] en la escala básica, es una mirada vertical y jerárquica de superioridad; esa idea de yo soy mejor que vos porque soy, según ellos, blanco, porque soy no sé qué. Entonces empieza a crearse esa idea de que si un español se mezcla con un indígena se ha denominado el mestizaje, y que es algo que hay que cuestionar mucho porque es toda una imposición de una idea de mestizaje que ha servido y que ha sido fundamental para la abolición de las identidades y las autonomías de los pueblos indígenas en todo el continente, y que ha generado también una parte importante del borramiento de estas identidades.






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